Qué pasó
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos propuso eliminar la llamada deferencia en las renovaciones y extensiones de visas de trabajo tramitadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis). Esa práctica permitía tomar como referencia una aprobación anterior cuando se mantenían las mismas partes y circunstancias.
La propuesta abarcaría solicitudes presentadas con el formulario I-129, incluidas las visas H-1B, H-2A, H-2B, TN, L-1, E, O, P, Q y R. Si se adopta, cada extensión sería evaluada de manera independiente y el solicitante tendría que volver a demostrar que cumple los requisitos.
El análisis del DHS proyecta un aumento de 2,9 puntos porcentuales en las solicitudes de evidencia adicional, unos 6.044 casos al año. También estima 64 días adicionales de procesamiento para los expedientes que reciban una solicitud de evidencia y un costo anual de USD 133.987 para empleadores por horas de personal y abogados. Son proyecciones de la agencia.
Qué significa
Para trabajadores extranjeros y empresas, una renovación ya aprobada dejaría de funcionar como referencia favorable automática. Eso puede aumentar la documentación necesaria, extender los tiempos de trámite y elevar los costos administrativos, especialmente en ocupaciones especializadas, agricultura temporal, transferencias internas e inversión.
La propuesta no cambia todavía las reglas: el DHS abrió un proceso de comentarios y debe decidir después si adopta, modifica o descarta el texto. Las cifras sobre solicitudes y costos son estimaciones oficiales, no efectos ya observados.
Qué sigue
El período para presentar comentarios escritos sobre la propuesta terminará el 13 de noviembre de 2026 a las 23:59, hora del Este.
