Qué pasó
En julio de 2026, Argentina tenía 6.106.796 asalariados privados formales, frente a 6.372.561 en noviembre de 2023, según registros del Sistema Integrado Previsional Argentino. La diferencia es de 265.765 trabajadores, equivalente a 4,2%. Solo en julio se registraron 12.716 asalariados privados menos y el empleo acumuló 14 meses consecutivos de retroceso.
El informe oficial señala que las empresas están contratando poco, congelando la reposición de vacantes y limitando incorporaciones, más que desvinculando personal en grandes cantidades. La construcción perdió 0,6% de su dotación mensual; intermediación financiera, 0,4%; e industria, comercio, transporte, comunicaciones, hoteles y restaurantes, 0,3% cada uno.
La encuesta empresarial de agosto mostró estabilidad por segundo mes, pero cubre empresas urbanas de diez o más trabajadores y no permite afirmar que la caída nacional hasta julio se haya revertido.
Qué significa
La reducción del empleo formal limita los ingresos laborales y muestra que la recuperación de la actividad todavía no se traduce en nuevas contrataciones de forma generalizada. La diferencia entre los registros nacionales del SIPA y la encuesta empresarial significa que un mes estable en empresas urbanas no equivale a una recuperación del empleo privado en todo el país.
La mayor parte de la caída interanual se concentró en industria y comercio, sectores con impacto directo en proveedores, consumo y pequeñas empresas. El dato describe empleo registrado y no incluye toda la ocupación informal o independiente.
