Qué pasó
Investigadores del University Medical Centre Groningen, la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai y la Universidad Médica de Viena analizaron 2.000 muestras de sangre de 500 integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses. El grupo incluía personas que después desarrollaron enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa y personas que no desarrollaron esas enfermedades.
El análisis detectó patrones distintos de anticuerpos, proteínas producidas por el sistema inmunitario. En quienes más tarde desarrollaron Crohn, algunas diferencias relacionadas con anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr eran visibles hasta una década antes del diagnóstico. En quienes desarrollaron colitis ulcerosa apareció otro patrón, relacionado con una proteína del propio organismo.
El estudio fue publicado en la revista Gut y presentado en una reunión médica en Barcelona. Los autores señalan que los resultados deben confirmarse en otros grupos de población.
Qué significa
El hallazgo puede ayudar a investigar cómo comienza la inflamación intestinal antes de que aparezcan síntomas y, en el futuro, orientar una detección más temprana. Todavía no permite decir que una persona enfermará ni sirve como prueba disponible para pacientes: los investigadores describen una relación estadística y no demostraron que las infecciones identificadas causen la enfermedad.
La diferencia es importante para las decisiones de salud. El método sigue siendo una herramienta de investigación y debe validarse en poblaciones más amplias antes de incorporarse a la atención clínica.
