Qué pasó
Juan Esteban Guarderas, exconsejero del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, quedó bajo custodia policial después de rendir testimonio como testigo de la Fiscalía General del Estado en el juicio del caso Ornato Municipal, en Quito. Los jueces ordenaron la medida para analizar un posible perjurio relacionado con un hecho señalado por las defensas.
El juicio investiga un presunto delito de peculado y tiene como procesados al alcalde de Pujilí, José Arroyo, y a otros funcionarios municipales. La etapa de juicio comenzó el 16 de octubre de 2026 y Guarderas compareció como uno de los denunciantes del alcalde.
El perjurio ocurre cuando una persona falta a la verdad bajo juramento ante una autoridad competente. Según el material recibido, la pena puede ser de tres a cinco años y, si ocurre dentro de una causa penal, de siete a diez años. La investigación sobre Guarderas todavía no determina responsabilidad penal.
Qué significa
La custodia permite a los jueces revisar si el testimonio contiene una posible declaración falsa; no equivale a una condena ni resuelve el caso Ornato Municipal. El proceso principal continúa en etapa de juicio y la acusación por peculado también debe ser probada.
La diferencia entre ambos expedientes es relevante: una eventual investigación por perjurio se refiere al contenido de la declaración de Guarderas, mientras que el caso Ornato Municipal analiza presuntas irregularidades en el uso de recursos públicos.
