Qué pasó
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció durante la posesión de Joaquín Gutiérrez como presidente de Ecopetrol que su Gobierno reactivará plenamente la exploración y la suscripción de nuevos contratos de hidrocarburos. También abrió la posibilidad de utilizar la técnica de fracking, cuya aplicación ha sido objeto de debate ambiental y regulatorio en Colombia. El anuncio coloca a Ecopetrol y a la política petrolera colombiana en una nueva etapa, aunque la información disponible no precisa qué bloques serían ofertados, cuándo se abrirían los contratos, qué empresas participarían ni bajo qué reglas ambientales se autorizaría el fracking. Tampoco se informa si existen licencias, proyectos aprobados o cronogramas de ejecución.
Qué significa
La decisión puede aumentar la oferta potencial de hidrocarburos de Colombia y modificar sus necesidades de inversión, regulación ambiental y relación con comunidades. Para Ecuador y América Latina, el anuncio es relevante por su impacto potencial en la competencia regional por capital petrolero, la oferta de crudo y el debate sobre técnicas extractivas. Sin embargo, se trata de un anuncio político: todavía no demuestra que existan contratos firmados, producción adicional ni autorización efectiva para operaciones de fracking.
Qué sigue
El Gobierno colombiano deberá definir el marco regulatorio, los bloques y el cronograma para nuevos contratos y precisar las condiciones ambientales de cualquier proyecto de fracking. Ecopetrol deberá informar cómo aplicará la política anunciada y qué inversiones prevé.
