Qué pasó
La sequía en la Amazonía, combinada con El Niño, redujo el calado navegable en Itacoatiara, estado de Amazonas, de 11,5 a 10,2 metros. Para continuar operando, los buques de contenedores descargan parte de la carga en un muelle temporal y siguen con menos peso hacia zonas de menor profundidad.
Según la consultora Solve Shipping, un buque puede llegar con unos 1.400 contenedores de 40 pies y transferir alrededor de 300 antes de continuar. El Grupo Chibatão mantiene un muelle temporal de 277,5 metros de largo y 24 de ancho, operativo desde el 18 de septiembre y previsto hasta la primera semana de diciembre. La empresa calcula un costo adicional de R$80 millones.
La Agencia Nacional de Transporte Acuático aprobó operaciones excepcionales para terminales temporales. El aeropuerto de Manaos reportó un aumento de 6% interanual en la demanda de carga durante septiembre.
Qué significa
La menor profundidad obliga a dividir cargamentos, usar estructuras temporales y recurrir más al transporte aéreo. Esto aumenta costos logísticos y puede alterar los tiempos de entrega de granos, productos de higiene y bienes manufacturados de la Zona Franca de Manaos.
La situación no implica el cierre total de la navegación: los buques continúan operando con menos carga y con transbordos. El impacto dependerá de la duración de la sequía, los niveles de los ríos y la capacidad de los muelles temporales y del aeropuerto para absorber la demanda.
Qué sigue
El muelle temporal del Grupo Chibatão está previsto para operar hasta la primera semana de diciembre de 2026, según la empresa.
