Qué pasó
La industria gráfica brasileña recibió un aumento de pedidos durante las elecciones de 2026. Fabio Gabriel dos Santos, dueño de una imprenta en Osasco, dijo que su planta trabajó en tres turnos y produjo un pedido de 100 millones de folletos de cuatro páginas para un partido cuyo nombre no reveló.
Julião Flaves Gaúna, presidente nacional de la Asociación Brasileña de la Industria Gráfica (Abigraf), estimó que los ingresos del sector crecerán 25% frente a 2025. El aumento incluye santinhos, folletos y encartes de campañas, después de años de retroceso por la sustitución del papel por medios digitales y el impacto de la pandemia.
La asociación atribuye parte de la demanda a la necesidad de campañas híbridas y al uso de material impreso para recordar los números de varios candidatos en la papeleta. La estimación sectorial no equivale a una medición oficial de toda la industria.
Qué significa
Las elecciones dieron liquidez temporal a imprentas y proveedores de papel, diseño y distribución, en un sector que venía perdiendo actividad frente a los medios electrónicos. El pedido citado dimensiona la demanda, pero no demuestra que todas las empresas hayan crecido ni que el aumento se mantenga después del proceso electoral.
El crecimiento está ligado a una actividad específica de campaña y no permite concluir que la impresión tradicional haya desplazado a las redes sociales. La propia explicación del sector describe una combinación de canales digitales e impresos.
