Qué pasó
Un relevamiento del Ieral de la Fundación Mediterránea comparó en septiembre los precios en dólares de 13 bienes y servicios usados para producir granos en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. La brecha promedio de Argentina frente a los otros cuatro países cayó a 0,4%, desde 6% un año antes.
El resultado fue desigual. El gasoil argentino costó 6,5% más que el promedio de los otros países y el flete de granos, 13,4% más. Los tractores fueron 12,6% más caros, mientras las cosechadoras resultaron 3,3% más baratas. Algunos fertilizantes y agroquímicos también mostraron diferencias a favor o en contra según el producto.
El estudio no incluye todas las variables del costo por hectárea. Además, los productores argentinos siguen pagando retenciones sobre sus exportaciones, una carga que no tienen los competidores considerados.
Qué significa
La convergencia de precios de insumos mejora una parte de la competitividad argentina, pero no iguala automáticamente la rentabilidad. El combustible y el transporte pesan directamente en una actividad donde las distancias entre campos, acopios y puertos determinan el costo final.
Las retenciones reducen el ingreso efectivo que recibe el productor por sus granos, por lo que una brecha menor en maquinaria o agroquímicos no basta para comparar resultados entre países. El relevamiento sirve para identificar componentes concretos de costos, no para concluir que producir en Argentina sea igual de rentable que en sus competidores.
