Qué pasó
El Senado de Brasil aprobó en dos votaciones consecutivas una propuesta para reducir la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin reducción salarial. El esquema busca reemplazar la modalidad conocida como 6x1 por cinco días de trabajo y dos de descanso. Organizaciones sindicales calculan que alrededor de 22 millones de trabajadores podrían beneficiarse. Sectores empresariales cuestionan el impacto económico: la Federación de Comercio de São Paulo estima que el costo de la hora trabajada podría aumentar 22% y advierte sobre una posible pérdida de hasta 1,2 millones de empleos. La decisión se produjo 11 días antes de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre.
Qué significa
Si la reforma entra en vigor, las empresas deberán reorganizar turnos para mantener operaciones con menos horas semanales y el mismo salario mensual. El cambio afecta directamente la distribución del tiempo de trabajo y descanso, pero su impacto final depende de la aprobación y aplicación de la norma. Las cifras sobre costos y empleos son estimaciones de sectores empresariales, no resultados observados.
