Qué pasó
La fuga ocurrió el 12 de octubre en el kilómetro 420+840 del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), en el recinto Cupa, Quinindé. Petroecuador informó que una perforación clandestina provocó el escape y que la reparación de la tubería terminó el 13 de octubre. Hasta ese día, la empresa había recuperado 1.000 barriles mediante equipos de succión, aunque todavía no había precisado el volumen total derramado. El crudo alcanzó el río Cupa, afluente del río Blanco. En la zona trabajan 66 personas de Petroecuador y del Cuerpo de Ingenieros del Ejército en tareas de contención, limpieza y monitoreo ambiental. La estatal entrega agua mediante tanqueros a 473 familias de cinco recintos de Esmeraldas.
Qué significa
La afectación no se limita al oleoducto: la contaminación obligó a suspender preventivamente la captación y distribución desde la planta de San Mateo para proteger el agua destinada a Esmeraldas, Atacames y Rioverde. La reparación de la tubería reduce la fuente de la fuga, pero el servicio y la recuperación ambiental dependen de las labores que aún continúan. La causa fue atribuida por Petroecuador a una perforación clandestina, sin que el material confirme responsabilidades penales.
