Qué pasó
La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario decomisó más de 21.200 litros de leche cruda durante controles realizados en los cantones Mejía y Cayambe, en Pichincha. Los análisis detectaron la presencia de antibióticos y aflatoxinas, contaminantes que pueden representar un riesgo para la salud cuando superan los límites permitidos.
Agrocalidad informó que la leche no era apta para consumo humano y que fue retirada antes de continuar en la cadena de comercialización o ingresar a procesos de industrialización. La entidad recordó que la leche producida, acopiada y transportada debe someterse a análisis para identificar contaminantes y verificar el cumplimiento de las condiciones de inocuidad.
La información disponible no identifica a los productores o centros de acopio involucrados ni detalla si se impusieron sanciones adicionales.
Qué significa
El decomiso evita que un volumen relevante de producto no conforme llegue a consumidores o plantas procesadoras. Para productores, transportistas y centros de acopio, el caso refuerza la obligación de realizar controles antes del traslado y procesamiento de leche cruda.
La detección de contaminantes no permite atribuir responsabilidad a toda la producción de Pichincha ni demuestra por sí sola una afectación general del mercado. El alcance sanitario depende de las pericias, la trazabilidad del producto y las medidas que adopte Agrocalidad sobre los responsables.
Qué sigue
Agrocalidad deberá completar la trazabilidad del producto decomisado, determinar las responsabilidades administrativas que correspondan y mantener los controles sobre la producción, acopio y transporte de leche cruda en Pichincha.
