Qué pasó
Agentes antinarcóticos, con apoyo de perros especializados, inspeccionaron dos contenedores en el puerto de Posorja, Guayaquil, y encontraron 748 kilos de cocaína mezclados con cemento de exportación. La carga tenía como destino final Turquía. El ministro del Interior, John Reimberg, estimó que la droga equivaldría a aproximadamente 7,48 millones de dosis y tendría un valor cercano a USD 35 millones en el mercado europeo.
Horas antes se reportó en el mismo puerto otro decomiso de 37 paquetes de cocaína ocultos en los paneles internos de un contenedor con destino a Alemania. La Policía mantiene investigaciones para establecer el origen de la droga, los responsables del envío y la posible participación de empresas o redes de exportación. El decomiso y las estimaciones oficiales no equivalen a una condena contra personas específicas.
Qué significa
El operativo evidencia el uso de carga de exportación y de un puerto estratégico para intentar sacar droga hacia mercados internacionales. La contaminación de cemento plantea riesgos de control para exportadores, operadores logísticos y autoridades portuarias, que deberán revisar trazabilidad y seguridad de contenedores. La investigación todavía no identifica a los responsables ni permite atribuir el cargamento a una organización criminal determinada.
Qué sigue
La Fiscalía deberá realizar pericias sobre la droga, los contenedores, la documentación y las comunicaciones y determinar si formula cargos. Las autoridades portuarias y policiales continuarán las inspecciones y deberán informar sobre nuevas detenciones o avances de la investigación.
