Qué pasó
El índice de precios de gastos de consumo personal, una de las principales referencias de la Reserva Federal, registró una variación anual de 3,4% en agosto, frente al 3,7% que esperaban los economistas consultados por Reuters. La lectura fue considerada más moderada de lo previsto y favoreció el avance de los principales índices de Wall Street. Después de conocerse el dato, los operadores estimaron en aproximadamente 35% la probabilidad de una subida de tasas de la Reserva Federal en octubre, frente a cerca de 45% antes del informe. La inflación continúa por encima del objetivo habitual de la Fed, por lo que el dato no elimina la presión sobre la política monetaria ni define por sí solo la próxima decisión.
Qué significa
Una inflación menor a la esperada puede reducir la urgencia de elevar las tasas estadounidenses y modificar las condiciones financieras internacionales. Para Ecuador y América Latina, las decisiones de la Fed influyen en el costo del financiamiento externo, los flujos de capital, el tipo de cambio y el precio de activos y materias primas. El dato corresponde a agosto y no garantiza que la inflación mantenga la misma trayectoria en los meses siguientes.
Qué sigue
La Reserva Federal deberá evaluar este indicador junto con empleo, actividad económica y nuevos datos de precios antes de decidir su política monetaria de octubre. Los mercados seguirán ajustando sus expectativas conforme se publiquen nuevos indicadores.
