Qué pasó
El especialista en ciberseguridad David Zavala explicó que el phishing dejó de limitarse a correos con errores ortográficos y ahora puede incluir llamadas fraudulentas y deepfakes capaces de imitar voces y rostros. Estas herramientas pueden utilizarse para suplantar identidades y solicitar transferencias o información personal. El experto recomendó establecer con familiares palabras clave o preguntas privadas para confirmar identidades ante pedidos urgentes de dinero. También advirtió que datos publicados en redes sociales —como fechas importantes, nombres de mascotas o información familiar— pueden ser utilizados para intentar vulnerar contraseñas. Para comunicaciones bancarias, aconsejó no ingresar a enlaces recibidos por mensajes de texto o WhatsApp y contactar directamente a la institución mediante sus canales oficiales.
Qué significa
La falsificación audiovisual reduce la utilidad de reconocer únicamente la voz o el rostro de quien realiza una solicitud. Las personas y empresas pueden enfrentar pérdidas financieras o exposición de datos si actúan ante mensajes urgentes sin una verificación adicional. La información disponible recoge advertencias de un experto y no aporta cifras oficiales sobre el número de víctimas o el incremento cuantitativo de estos delitos en Ecuador. La principal diferencia frente a las estafas tradicionales es la capacidad de generar contenidos más convincentes con datos obtenidos de internet.
