Qué pasó
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció nuevas restricciones de visa contra personas y redes que participen deliberadamente en el denominado turismo de maternidad. La medida se aplicará bajo la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y alcanza a propietarios, operadores y administradores de redes comerciales, intermediarios que ayuden a presentar información falsa y proveedores médicos extranjeros que faciliten esos viajes o el uso fraudulento de programas públicos. El Gobierno estadounidense sostiene que dar a luz en Estados Unidos para obtener la ciudadanía del hijo no es un propósito permitido para una visa de visitante. Las publicaciones no detallan el número de visas afectadas, el procedimiento de revisión ni si se emitieron sanciones concretas contra personas identificadas.
Qué significa
La medida eleva el riesgo migratorio y consular para quienes soliciten visas con ese propósito y para empresas o intermediarios que organicen los viajes. No implica que toda mujer embarazada pierda automáticamente la posibilidad de obtener una visa, pero sí refuerza el escrutinio sobre la finalidad declarada del viaje y la veracidad de la información presentada. Para Ecuador y otros países latinoamericanos, la aplicación puede afectar servicios de asesoría, alojamiento y atención médica vinculados con esos viajes.
Qué sigue
El Departamento de Estado deberá aplicar la nueva política en los procesos consulares y precisar los criterios operativos. Los solicitantes y proveedores deberán ajustar sus trámites y actividades a las reglas migratorias vigentes en Estados Unidos.
