Qué pasó
La presidenta del Consejo de la Judicatura, Mercedes Caicedo, se reunió el 23 de septiembre con William Villarroel, director general de Seguridad Ciudadana de la Policía, y con Henry Delgado, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Las reuniones tuvieron como objetivo coordinar medidas de protección para unidades judiciales especializadas en delitos de corrupción y crimen organizado en Quito. La Judicatura informó que se busca resguardar a jueces, servidores y usuarios y garantizar la continuidad de la función judicial en materias penales sensibles. La Policía se comprometió a adoptar acciones para fortalecer la seguridad de esas dependencias y las Fuerzas Armadas ofrecieron coordinar dentro de sus competencias. La información disponible no detalla el número de unidades, el nivel de amenaza, el contingente asignado ni un cronograma de implementación.
Qué significa
La coordinación institucional reconoce que los procesos de corrupción y crimen organizado pueden generar riesgos específicos para quienes administran justicia. El resguardo busca proteger la independencia judicial y la continuidad de audiencias y trámites, pero no equivale todavía a un despliegue operativo plenamente definido. El alcance dependerá de la evaluación de riesgos y de las medidas concretas que adopten Policía, Fuerzas Armadas y Judicatura.
Qué sigue
Las instituciones deberán definir los protocolos, recursos y unidades que recibirán protección y ejecutar las medidas acordadas. La Judicatura deberá informar cómo se mantendrá la atención judicial mientras se implementa el esquema de seguridad.
